Obsequios adquiridos para la publicidad y promoción de la empresa

Impuesto De Servicio

Se advierte un fenómeno cada vez más frecuente entre los emprendedores, que consiste en obsequiar a sus contratistas en forma de obsequios. Es una de las posibilidades de emprender acciones de marketing con el fin de ganar clientes y fortalecer el posicionamiento en el mercado. Sin embargo, al utilizar esta forma de publicidad, preste atención a la naturaleza y el valor de los obsequios. Esto se debe a que de esta cuestión puede depender la posibilidad de reconocer los gastos por su compra como costos deducibles de impuestos.

De acuerdo con las disposiciones aplicables de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, los empresarios tienen derecho a incluir los gastos de publicidad como costos deducibles de impuestos en condiciones generales. Sin embargo, es importante distinguir si los regalos comprados realmente solo tienen una función promocional o tienen un color representativo. La importancia de este tema radica en el hecho de que de conformidad con el art. 23 seg. 1, párrafo 23, los gastos de representación no pueden constituir costos fiscales de la empresa.

¿Cómo distinguir la publicidad de la representación?

Existe la creencia entre los contribuyentes de que una buena imagen es un componente importante del éxito de la empresa porque afecta la cantidad de ingresos. Por lo tanto, los gastos incurridos para este propósito deben incluirse en los costos de la empresa. Sin embargo, muchas autoridades tributarias, en las resoluciones individuales emitidas, son de opinión contraria, no permitiendo que este tipo de gastos sean reconocidos como costos. Entonces, ¿cómo distinguimos entre publicidad y representación?

En la práctica, las actividades publicitarias son actividades de promoción con el fin de brindar a los contratistas información sobre la oferta disponible de la empresa, alentándolos así a comprar los bienes o servicios presentados. La representación, en cambio, es una forma de representación en nombre de la empresa, asociada a la grandeza y el esplendor, con el fin de evocar la mejor opinión posible entre los clientes potenciales. El objetivo de estas actividades es la captación efectiva de nuevos clientes mediante la mejora de la imagen o la presentación de la reputación de la empresa.

Evaluación de la naturaleza de los obsequios

Una evaluación eficaz de la naturaleza de los obsequios debe depender principalmente del tipo y la escala del negocio, porque el mismo producto en una empresa más grande puede ser un componente de las actividades de marketing y, en menor medida, al costo de representación. También son importantes factores como el valor unitario de los obsequios, el valor total de los gastos realizados y el grupo de destinatarios. Los obsequios de bajo valor con logotipos permanentes de la empresa que se distribuyen a los contratistas a gran escala (por ejemplo, bolígrafos) serán reconocidos por las autoridades fiscales como costos publicitarios, lo que permitirá que los gastos se reconozcan como deducibles de impuestos.

Sin embargo, será diferente cuando se otorguen obsequios de un valor mucho mayor solo a contratistas seleccionados. En tal caso, la oficina de impuestos puede cuestionar la clasificación de tales gastos como costos tributarios porque muestran las características de representación, lo que influye en la imagen de la empresa a los ojos de los destinatarios.

¿Un regalo entregado como ingreso de un emprendedor?

La recepción de un obsequio por parte de una persona física en relación con su actividad empresarial constituye un beneficio en especie según la ley aplicable. De conformidad con el art. 11 (2) de la Ley PIT, el valor monetario determinado de acuerdo con los precios de mercado que representa el artículo donado constituye un aumento en los ingresos del empresario.