Consecuencias de no recaudar el impuesto por un notario público

Impuesto De Servicio

En el caso de determinadas transacciones realizadas en forma de contratos celebrados en forma de escritura notarial, la obligación de recaudar el impuesto recae en el notario. En este artículo explicaremos las consecuencias de no recaudar el impuesto ante notario y cómo se presenta el tema de la responsabilidad por tal comportamiento.

Notario como pagador

Como señalamos en la introducción, existe un catálogo de contratos, cuya elaboración en notaría lo convierte en contribuyente. Como podemos leer en el art. 8 de la Ordenanza Tributaria, el contribuyente es una persona física, persona jurídica o una unidad organizativa sin personalidad jurídica, obligada por las disposiciones de la ley tributaria a calcular y recaudar el impuesto del contribuyente y pagarlo a la autoridad tributaria en el momento oportuno. En consecuencia, el pagador tiene tres obligaciones básicas: calcular, cobrar y pagar el impuesto a la autoridad tributaria.

De conformidad con el art. 7 § 1 de la Ley - Ley de Notarios, un notario como pagador recauda impuestos sobre la base de reglamentos separados. Estas disposiciones separadas son la Ley sobre el impuesto sobre las transacciones de derecho civil (PCC) y la Ley sobre el impuesto sobre sucesiones y donaciones (SD). De conformidad con el art. 10 seg. 2 de la Ley PCC, los notarios son contribuyentes sobre las transacciones de derecho civil realizadas en forma de escritura notarial. Sin embargo, de conformidad con el art. 18 seg. 1 de la Ley SD, los notarios son pagadores del impuesto realizado en forma de escritura notarial:

  1. donaciones,
  2. un contrato de disolución gratuita de la propiedad conjunta o un acuerdo al respecto,
  3. contratos de constitución gratuita de servidumbre,
  4. contratos para el establecimiento de uso libre.

El notario actúa como pagador obligado a calcular, recaudar y pagar el impuesto en el caso de transacciones realizadas en forma de escritura notarial sujeta al impuesto sobre transacciones de derecho civil o impuesto sobre sucesiones y donaciones.

De conformidad con el art. 89 § 2 de la Ley de Notarios, el notario también está obligado a enumerar el monto de los impuestos en cada documento elaborado, haciendo referencia a la base legal correspondiente. Además, de conformidad con el art. 10 seg. 3a de la Ley PCC y art. 18 seg. 2 de la Ley SD, los notarios están obligados a llevar un registro de los impuestos recaudados, pagar el impuesto en la oficina tributaria competente para el notario público a más tardar el día 7 del mes siguiente al mes de su recaudación y presentar, por medios electrónicos, un Declaración sobre el monto del impuesto recaudado y pagado.

Consecuencias de no recaudar el impuesto por un notario público - obligación tributaria

Por lo tanto, hemos establecido que el notario que actúa como pagador está obligado a calcular, cobrar y pagar a más tardar el día 7 del mes siguiente a la recaudación del impuesto a la oficina de impuestos. Sin embargo, ¿cuáles son las consecuencias del incumplimiento de estas disposiciones por parte de un notario? En tal caso, ¿la responsabilidad por el impuesto se transfiere al contribuyente?

Para responder a las preguntas anteriores, en primer lugar, es necesario hacer referencia al contenido del art. 30 § 1-4 de la Ordenanza Tributaria, donde podemos leer que el pagador que no ha cumplido con las obligaciones especificadas en el art. 8, es responsable del impuesto no recaudado o del impuesto recaudado pero no pagado. El pagador es responsable de las cuentas por cobrar anteriores con todos sus bienes. Si en un proceso tributario la autoridad tributaria encuentra la circunstancia anterior, la autoridad emite una decisión sobre la obligación tributaria del pagador, en la que especifica el monto del impuesto adeudado por el impuesto no cobrado o cobrado pero no pagado. Por incumplimiento de las obligaciones impuestas al notario que es el contribuyente, el notario es responsable de la obligación tributaria con todos los bienes. Para determinar la base para llevar al notario ante la justicia, la oficina de impuestos emite una decisión. En el caso que nos ocupa, sin embargo, el art. 30 § 5 de la Ordenanza Tributaria, que establece que las disposiciones de § 1-4 no se aplican, si las regulaciones separadas establecen lo contrario o si el impuesto no se recaudó por culpa del contribuyente; en estos casos, la autoridad tributaria emite una decisión sobre la responsabilidad del contribuyente. La responsabilidad del contribuyente puede adjudicarse en una decisión que determine el monto de la obligación tributaria. Esta disposición separada es el art. 10 seg. 3c de la Ley PCC, donde nuevamente se indicó que los contribuyentes no son responsables del impuesto no cobrado, si demuestran que no tienen la culpa de no cobrar este impuesto. Curiosamente, sobre la base del impuesto sobre sucesiones y donaciones, el legislador no decidió introducir una regulación similar.

Lo anterior significa, por tanto, que la cuestión de la responsabilidad depende de la culpa. Si el impuesto no fue cobrado por culpa del contribuyente, el notario no asume las consecuencias fiscales. Por otro lado, si la culpa (tanto intencionada como no intencionada) se puede atribuir al notario, éste está sujeto a impuestos.

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Ejemplo 1.

Dos personas que querían celebrar un acuerdo de donación acudieron al notario público. Afirmaron que tenían una relación de madrastra e hijastro, lo que hacía que dicha donación estuviera libre de impuestos. En consecuencia, el notario público no recaudó el impuesto a las donaciones. La declaración de las partes resultó ser falsa porque se desconocían entre sí. En tal situación, se realizó el impuesto sobre la donación, pero el notario público no será responsable porque la falta de recaudación del impuesto fue culpa de los contribuyentes.

Ejemplo 2.

Las partes celebraron un contrato de compraventa de inmuebles ante notario. El notario calculó y cobró el impuesto, pero no lo pagó a la oficina de impuestos a tiempo. En este caso, el incumplimiento de la obligación del pagador fue causado por culpa del notario, lo que significa que es responsable del impuesto PCC. Las partes del contrato de venta no fueron culpables de la negligencia del notario. El notario es responsable del impuesto no pagado si es culpa suya. En este caso, se trata de una falta tanto intencionada como no intencionada.

Responsabilidad fiscal penal de un notario por impuesto no cobrado

Si se comprueba que el notario es responsable de no cobrar y pagar el impuesto, también debe tener en cuenta la posible responsabilidad fiscal penal. Cabe señalar que las disposiciones del Código Penal Fiscal se aplican tanto a los contribuyentes como a los remitentes en la misma medida.

En consecuencia, un notario puede ser responsable en virtud del art. 77 § 1 del Código de Procedimiento Penal, donde se establece que el contribuyente o el recaudador que no pague el impuesto recaudado a tiempo a la autoridad competente será sancionado con una multa de hasta 720 tasas diarias o prisión de hasta 3 años, o ambas penas de forma conjunta. La responsabilidad también puede basarse en el art. 78 § 1 de la CC, según el cual un contribuyente que no recaude impuesto o lo cobre en un monto inferior al adeudado, está sujeto a una multa de hasta 720 tarifas diarias o pena de prisión de hasta 2 años, o ambas de estas sanciones de forma conjunta. Un acto de falta de recaudación o pago de impuestos a la oficina tributaria competente por un notario público también puede resultar en responsabilidad bajo el Código Penal Fiscal. Al analizar el tema de las consecuencias de no recaudar el impuesto ante notario, conviene recordar que el factor básico que influye en la determinación del alcance de la responsabilidad es el hecho de la culpabilidad. Si es imputable a notario, es responsable tanto a efectos fiscales como penales.