Arrendamiento al consumidor: una alternativa al préstamo

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El leasing es una de las formas de financiación que las empresas utilizan con entusiasmo. Sin embargo, desde 2011, también está disponible gratuitamente para clientes individuales. ¿Cómo funciona el arrendamiento al consumidor? ¿Puede ser una alternativa a un préstamo?

¿Qué es el arrendamiento al consumidor?

El leasing al consumidor es una forma de financiación dirigida a personas físicas que no dirigen un negocio. También podemos conocer el nombre de arrendamiento personal o legal. En este caso, el contrato suele celebrarse entre la empresa de arrendamiento (arrendador) y una persona física (arrendatario). El objeto del arrendamiento son bienes inmuebles o bienes muebles, como automóviles, equipos, software. El arrendador ofrece a una persona física la posibilidad de utilizar el objeto arrendado durante el período especificado en el contrato. A cambio, el consumidor se compromete a pagar las cuotas según el calendario acordado.

Cabe destacar que el arrendatario no adquiere derechos de propiedad, sino solo la posibilidad de utilizar el bien. Sin embargo, vale la pena señalar que, sobre la base de reglamentos separados, el arrendatario puede comprar un artículo determinado. Sobre esta base, se distinguen dos formas de arrendamiento. El primero supone que el activo arrendado es un activo fijo propiedad de la empresa de arrendamiento. Su deber es hacer amortizaciones por depreciación. Sin embargo, el usuario solo necesita pagar cuotas periódicamente a la cuenta del arrendador. Este es un arrendamiento operativo. Por otro lado, la segunda forma asume que el activo arrendado es el activo fijo del arrendatario, el cual tiene derecho a incluir los cargos por depreciación e intereses relacionados con las cuotas en los costos tributarios.

Arrendamiento y crédito al consumidor

El contrato de arrendamiento debe cumplir con las disposiciones de la Ley de 12 de mayo de 2011 sobre crédito al consumo (Boletín Legislativo 2011 No. 126 artículo 715). Sin embargo, en el art. 4. encontramos información de que no se aplican a un contrato de arrendamiento, que no establece una obligación para el consumidor de comprar el objeto del arrendamiento. Se aplica solo a aquellos contratos de arrendamiento que asumen la obligación de comprar el artículo bajo un contrato separado, haciéndolo dependiente de la solicitud del arrendador. ¿En qué podemos encontrar la diferencia entre esta forma de financiación y un préstamo? El primero es el propósito del contrato. El arrendamiento supone el uso de un activo fijo con opción de compra.Por otro lado, se puede otorgar un préstamo al consumo para cualquier propósito. El arrendatario no tiene derechos de propiedad sobre el objeto del contrato. Por el contrario, la propiedad del artículo comprado con el préstamo pasa al prestatario.

También podemos encontrar diferencias en el caso de comprobar la solvencia. Los bancos lo hacen escrupulosamente con la obligación de aportar una serie de documentos. Por otro lado, el arrendador utiliza un procedimiento simplificado y generalmente solo requiere la presentación de un documento de identidad. Los gastos de arrendamiento son principalmente: aportación propia, cuotas y amortización. El arrendador obliga al consumidor a pagar una tarifa inicial que él mismo puede determinar. Suele ser un mínimo del 10% del valor del objeto del contrato. Sin embargo, a la hora de decidirnos por un préstamo, hay que recordar en primer lugar las cuotas con las que se amortiza el capital con intereses, y la comisión. También puede haber costos adicionales, como seguros. Las principales ventajas del arrendamiento al consumidor incluyen el bajo costo y los mínimos trámites.

Contrato de arrendamiento al consumidor y derecho a comprar

También vale la pena prestar atención a las cuestiones relacionadas con la compra del objeto del contrato de arrendamiento. Hay dos opciones. Sin embargo, no importa cuál de ellos se aplique en un caso dado, sus términos deben incluirse en un acuerdo separado. En el caso de bienes inmuebles, será escritura notarial. Una posibilidad es ceder los derechos de propiedad de forma gratuita. A su vez, el segundo consiste en pagar una determinada cantidad a la cuenta del arrendador después del plazo especificado en el contrato. El precio de redención suele ser la diferencia entre el valor de mercado del artículo y el monto pagado hasta ahora en cuotas. También existe la posibilidad de reembolso por valor residual, es decir, el costo de adquirir la propiedad del activo arrendado después de la finalización del contrato. La disposición sobre este asunto suele adoptar la forma de una cláusula contractual. Cabe señalar que en el caso de cesión de derechos de propiedad, se aplicarán las disposiciones del Código Civil de 23 de abril de 1964 (Boletín Legislativo 1964 No. 16 artículo 93).

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