Robo de efectivo y costos deducibles de impuestos

Impuesto De Servicio

Dirigir un negocio está asociado con la posibilidad de asumir algún riesgo. El robo de efectivo es una de sus manifestaciones. La pérdida económica es obvia. Sin embargo, la pregunta sigue siendo sobre cuestiones fiscales. ¿Se puede reconocer dicho robo en los costos deducibles de impuestos? En este artículo intentaremos analizar este problema.

Calificación de un gasto dado como costo deducible de impuestos

No podemos buscar una respuesta a esta pregunta sin explicar la esencia del costo fiscal. Según el art. 22 seg. 1 de la Ley PIT, los costos deducibles de impuestos son los costos incurridos para obtener ingresos o para mantener o asegurar la fuente de ingresos, con la excepción de los costos enumerados en el art. 23 de la Ley.

Con base en esta definición, la doctrina asume que en el caso de administrar un negocio, el costo deducible de impuestos será el costo que cumpla con todas las siguientes condiciones:

  • ha sido incurrido por el contribuyente, es decir, debe estar cubierto en última instancia por los activos del contribuyente;
  • es final (real), es decir, el valor de los gastos incurridos no ha sido devuelto al contribuyente de ninguna manera;
  • está relacionado con la actividad empresarial que realiza el contribuyente;
  • se incurrió para obtener ingresos, preservar o asegurar la fuente de ingresos;
  • ha sido debidamente documentado;
  • no podrán incluirse en el grupo de gastos que, de conformidad con el art. 23 seg. 1 del acto citado no se consideran costes deducibles de impuestos.

El elemento clave es la existencia de una relación entre el gasto realizado y la posibilidad de generar ingresos. El gasto dado debe contribuir objetivamente a los ingresos fiscales. Al mismo tiempo, cabe destacar que esta relación puede ser tanto directa como indirecta.

En consecuencia, surge la pregunta de si tal relación existe en el caso de una pérdida de efectivo debido a un robo, y si tal pérdida puede constituir un costo deducible de impuestos.

Robo de efectivo como gasto fiscal

La circunstancia presentada no se mencionó explícitamente en el catálogo de costos negativos. Como resultado, al evaluar si puede constituir un costo, uno debe guiarse por premisas generales. Aunque en el caso de robo es difícil decir que este tipo de "gastoContribuyó a la consecución de ingresos de la actividad empresarial, sin embargo, las autoridades fiscales opinan que es posible clasificar la pérdida en el activo circulante como costos deducibles de impuestos. Sin embargo, esto no se puede hacer de forma indiscriminada y deben cumplirse determinadas condiciones.

En el caso de las pérdidas en el activo circulante (robo de efectivo), es difícil decir que están destinadas a generar ingresos.Sin embargo, pueden, en principio, constituir un elemento de coste en la actividad empresarial no agrícola. Sin embargo, la posibilidad de reconocer la pérdida en el activo circulante como costos deducibles de impuestos depende del cumplimiento de las siguientes condiciones:

  • la pérdida debe estar relacionada con la actividad global realizada;
  • su creación debe ser causada por una acción no imputable al contribuyente;
  • debe estar debidamente documentado;
  • el contribuyente debe demostrar que ha tomado las medidas adecuadas para evitar la pérdida.

Como se puede ver en las condiciones presentadas, los fondos robados pueden constituir un costo tributario, pero solo en el caso de eventos imprevistos e inevitables, a pesar de la debida diligencia por parte del empresario y la adopción de acciones racionales por su parte para asegurar y proteger adecuadamente el dinero de la empresa. valores. El contribuyente puede tratar el valor del dinero en efectivo robado como un costo si el robo ha ocurrido a pesar de tomar todas las precauciones razonables y razonables. Por otro lado, en el caso de que el robo se haya producido por descuido o imprudencia de un empresario que adicionalmente no cumplió con las normas de seguridad para la protección de valores monetarios, la pérdida no podrá constituir un costo tributario. La evaluación de si un contribuyente en particular ha realizado la debida diligencia es siempre individual, pero se examinan las circunstancias de un caso determinado. El riesgo económico y financiero siempre recae en la entidad que realiza la actividad comercial.

El Director de Información Tributaria Nacional en la interpretación de 1 de septiembre de 2017, No. 0113-KDIPT3.4011.209.2017.1.MH abordó el tema de la debida diligencia en el curso de la actividad empresarial:

Al determinar la debida diligencia, se debe tener en cuenta la diligencia generalmente requerida en un determinado tipo de relación, es un cierto patrón de comportamiento en términos de compromiso y cuidado en el desempeño de determinadas actividades. Por lo tanto, es un mínimo objetivo que puede ser, e incluso debe esperarse, de la persona promedio. La evaluación de la debida diligencia en el ámbito de la actividad empresarial realizada por el Solicitante debe tener en cuenta el carácter profesional de esta actividad. En este caso, la naturaleza profesional del negocio determina el patrón objetivo de diligencia requerido. Como se indicó anteriormente, la actividad en un ámbito tan específico requiere una diligencia especial, que no se respetó en el caso que nos ocupa, tanto más cuanto que el Solicitante transportó una cantidad significativa de fondos por su cuenta.

En los hechos presentados, el Solicitante no ha demostrado que haya tomado todas las medidas necesarias para protegerse contra esta pérdida, es decir, ha ejercido la debida diligencia durante el transporte de efectivo. Teniendo en cuenta la descripción presentada de los hechos y las disposiciones legales citadas, cabe señalar que el Solicitante no podrá incluir la pérdida en el activo circulante resultante del hurto como costos deducibles de impuestos de conformidad con el art. 22 seg. 1 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas ”.
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Por cierto, cabe señalar que en el ámbito de las normas de seguridad del activo circulante de la empresa cabe referirse al contenido del Reglamento del Ministerio del Interior y Administración de 7 de septiembre de 2010 sobre los requisitos para la protección de los valores monetarios almacenados y transportados por empresarios y otras unidades organizativas. Los costos deducibles de impuestos incluyen una pérdida en el activo circulante, si no se puede atribuir al contribuyente ningún grado de culpabilidad en su ocurrencia. Si el robo de fondos fue independiente de las medidas cautelares tomadas, el contribuyente podrá incluir este tipo de pérdida económica como costo tributario. Tampoco debe olvidarse que la condición para reconocer una pérdida como costo fiscal es la documentación adecuada de este hecho. Como resultado, la ocurrencia del daño debe probarse notificándolo a las autoridades policiales pertinentes. Solo al demostrar la pérdida, la debida diligencia, la ausencia de culpa y la adopción de todas las medidas racionales para proteger el dinero, el empresario tiene derecho a reconocer el valor del dinero en efectivo robado en los costos.

Al buscar un ejemplo, vale la pena referirse a la interpretación del Director de Información Tributaria Nacional del 9 de mayo de 2017, No. 2461-IBPB-1-1.4511.45.2017.2.BK:

Teniendo en cuenta lo anterior, conviene precisar que si el Solicitante, como afirma:

  • realizó la debida diligencia en la supervisión de los acuerdos del vendedor con el Solicitante,
  • ha tomado todas las medidas posibles en las circunstancias del caso para recuperar el efectivo perdido también
  • contará con los documentos pertinentes que confirmen la realización de lo mencionado anteriormente actividades y actividades

es en el ejercicio fiscal en el que obtendrá información final sobre la imposibilidad de recuperar los mencionados anteriormente fondos, puede incluir la pérdida en el activo circulante indicada en la solicitud como costos deducibles de impuestos de la actividad empresarial no agrícola”.

Resumiendo nuestro artículo de hoy, cabe destacar que es posible incluir el robo de efectivo en tus gastos deducibles de impuestos. Sin embargo, esto no se hace automáticamente. Los emprendedores deben recordar que es necesario demostrar que se cumplen varias condiciones en cuanto al tema de la culpabilidad y las medidas de protección y protección tomadas. Es solo cuando se demuestra que el contribuyente no tuvo impacto en la pérdida de efectivo que proporciona la base para reconocer la pérdida resultante en los costos deducibles de impuestos.