Impuesto único: ¿cuándo puede ser desventajoso?

Impuesto De Servicio

Un impuesto único es una forma de tributación en la que los ingresos siempre se gravan a una tasa fija: 19%. En algunas situaciones, esta es una solución excepcionalmente rentable: si el empresario excede el segundo umbral impositivo (ingresos superiores a 85.528 PLN), en el caso de la escala impositiva, estaría obligado a pagar impuestos por un monto de hasta 32 %. Sin embargo, también en este caso hay una otra cara de la moneda: un impuesto fijo también puede no ser rentable. Comprueba cuándo merece la pena elegir.

Impuesto fijo - ventajas

La ventaja básica y, a menudo, decisiva del impuesto único es el hecho de que, independientemente de la cantidad de ingresos durante el año fiscal, siempre se aplica una tasa impositiva única: el 19%. Por lo tanto, un empresario que espera superar los 85.528 PLN de ingresos en un año fiscal determinado debería considerar elegir un impuesto fijo. Esto se debe a que evita la necesidad de pagar el 32% de la tasa a la oficina de impuestos.

La segunda ventaja del impuesto único es la falta de obligación de pagar el impuesto cuando el contribuyente no genera ingresos. No hay miedo de que, como es el caso de una tarjeta fiscal, por ejemplo, sea necesario pagar el impuesto incluso cuando el contribuyente realmente "rebaja" a cero o sufre una pérdida.

La tercera ventaja del impuesto único es la facilidad de cálculo de la obligación tributaria, porque el empresario no tiene que recordar la necesidad de tener en cuenta el monto que reduce el impuesto y recordar los umbrales en la escala impositiva.

Impuesto fijo - desventajas

El impuesto único no es un impuesto ideal, también tiene sus inconvenientes.

El primero es la imposibilidad de deducir el monto libre de impuestos. La segunda característica del impuesto único que puede hablar en contra es la imposibilidad de beneficiarse de los beneficios fiscales. Los descuentos, por ejemplo, para Internet o para niños, a veces le permiten reducir significativamente el valor del impuesto pagado a la oficina de impuestos, por lo que si un empresario puede aprovecharlos, vale la pena abstenerse de elegir el método de línea recta. Al elegir un impuesto de tipo fijo, un empresario también debe recordar que no podrá liquidar cuentas conjuntamente con su cónyuge o como padre soltero.

La desventaja del impuesto único también puede ser la necesidad de llevar un libro de ingresos y gastos o, después de exceder los ingresos por valor de 1.200.000 euros, libros de contabilidad. En comparación con una tarjeta de impuestos que no requiere registros, o una suma global sobre los ingresos registrados, en la que debe crear un registro de ingresos más simple, tal requisito puede ser agotador.

Por tanto, el impuesto único puede ser una forma favorable de liquidación, pero por otro lado tiene desventajas que pueden descalificarlo a los ojos del empresario. A la hora de decidir la forma de imposición, conviene volver a calcular todos los pros y contras y elegir el impuesto sobre la renta que mejor se adapte a su propia empresa.