¿Es obligatoria la caja registradora en la oficina de contabilidad?

Oficinas Contables

La actividad de una oficina de contabilidad puede abarcar una variedad de servicios. En el caso de dichas actividades, nos ocupamos tanto de actividades que consisten en llevar libros de impuestos, completar declaraciones, como brindar servicios de asesoría en el campo del derecho tributario. En el contexto de un alcance tan amplio, ¿vale la pena considerar si una caja registradora en una oficina de contabilidad es obligatoria? ¡Responde en el artículo a continuación!

Caja registradora al prestar servicios a personas físicas

La obligación general de tener una caja registradora fiscal se deriva directamente del art. 111 seg. 1 de la Ley del IVA. Esta disposición establece que un contribuyente que vende a personas físicas que no realizan actividad comercial oa agricultores a tanto alzado mantiene los registros de facturación utilizando una caja registradora.

Adicionalmente, de conformidad con el reglamento ejecutivo, el contribuyente está obligado a emitir y emitir comprobantes fiscales.

A la luz de las regulaciones anteriores, es necesaria una caja registradora en una oficina de contabilidad cuando se brindan servicios a personas privadas. Sin embargo, si el cliente es una persona física, persona jurídica o una unidad organizativa sin personalidad jurídica, la oficina de contabilidad no emite un recibo, sino una factura. En este caso, no es necesario tener una caja registradora.

Posibilidad de aprovechar la exención de la obligación de disponer de caja registradora

Cabe destacar que la normativa fiscal polaca prevé la opción de aprovechar la exención de la obligación de tener una caja registradora. Este tema ha sido regulado en el Reglamento del Ministerio de Hacienda sobre exenciones de la obligación de llevar registros con el uso de cajas registradoras.

Sin embargo, antes de pasar a posibles soluciones en este ámbito, cabe señalar que en el caso de la prestación de determinadas categorías de servicios, el contribuyente debe utilizar siempre una caja registradora y no tiene derecho a la exención. Como se indica en el § 4 sec. 1 punto 2 encendido. h) del Reglamento, las exenciones de la obligación de registro no se aplicarán a la prestación de servicios de asesoramiento fiscal. Solo a modo de excepción, de conformidad con el § 4 sec. 3 punto 2 del Reglamento, estos servicios podrán beneficiarse de la exención cuando se presten con el uso de medios de comunicación a distancia.

En consecuencia, cuando la oficina de contabilidad proporcione, inter alia, servicios de asesoría fiscal para sus clientes, es obligatorio el uso de caja registradora. Esta obligación también surge para todas las demás ventas de servicios.

En el contexto de lo anterior, surgió una duda sobre el método de calificación de los servicios relacionados con los servicios de contabilidad y teneduría de libros prestados por las oficinas de contabilidad. Específicamente, se refiere a actividades tales como: llevar libros de contabilidad, libros de impuestos y otros registros con fines tributarios, preparar declaraciones, así como completar los documentos antes mencionados. documentos.

Los contribuyentes se preguntaron si también en el caso de la mencionada servicios, no es posible aprovechar la exención de la obligación de tener una caja registradora en una oficina de contabilidad. Las oficinas de contabilidad que brinden servicios de asesoría tributaria deben utilizar una caja registradora cuando brinden servicios a personas físicas que no realicen actividades comerciales. Sin embargo, las dudas se relacionan con la situación en la que la oficina de contabilidad presta servicios en el campo de llevar registros y completar declaraciones de impuestos.

Interpretación general del Ministerio de Hacienda en el ámbito de los servicios relacionados con los servicios de contabilidad y teneduría de libros

Las dudas presentadas solo fueron aclaradas en la interpretación general del Ministerio de Hacienda No. PT3.8101.2.2015.AEW.16.

En esta carta, el Ministerio de Hacienda indicó claramente que solo las actividades consistentes en brindar a las entidades, en su nombre o en su nombre, asesoramiento, opiniones y explicaciones sobre sus obligaciones tributarias y aduaneras y en materias de ejecución administrativa relacionadas con estas responsabilidades.

Por otro lado, las actividades que consisten en llevar libros y registros fiscales son esencialmente similares a las actividades profesionales de las personas con derecho a prestar servicios de contabilidad, es decir, las actividades contables, y las actividades que consisten en la preparación de declaraciones y declaraciones de impuestos son en gran medida técnicas, no legales. , en naturaleza. Por tanto, no constituyen un consejo.

De la interpretación anterior se desprende que una oficina de contabilidad que solo proporciona servicios de contabilidad y registro puede, hasta cierto punto, beneficiarse de la exención de la obligación de tener una caja registradora. Una oficina de contabilidad que brinde servicios consistentes en llevar libros de contabilidad y completar declaraciones de impuestos puede estar exenta de la obligación de tener una caja registradora.

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Caja registradora en la oficina de contabilidad - exención subjetiva

El reglamento discutido prevé dos tipos de exenciones: subjetivas y objetivas. Sin embargo, en el ámbito del tema que nos interesa, solo la exención subjetiva especificada en el § 3 del reglamento será posible de aplicar por la oficina de contabilidad.

Esta disposición establece que se libera a los contribuyentes cuyo volumen de negocios para personas físicas que no realicen actividades comerciales y agricultores a tanto alzado no supere los 20.000 PLN en el año fiscal anterior, y en el caso de los contribuyentes que inicien el suministro en el año fiscal anterior. de la obligación de registrar en un ejercicio fiscal determinado bienes o prestación de servicios a personas físicas que no realicen actividad económica y agricultores a tanto alzado, si el volumen de negocios por esta cuenta no supera, en proporción al período de realización de estos actividades en el año fiscal anterior, la cantidad de 20.000 PLN.

En consecuencia, hasta que no se supere el valor de los servicios prestados, la caja registradora en la oficina de contabilidad no es obligatoria.

Si se excede el límite durante el año, la exención expira dos meses después del mes en que el contribuyente excedió el volumen de negocios de las personas físicas que no realizan actividades comerciales y los agricultores a tanto alzado por la cantidad de 20.000 PLN.

Ejemplo 1.

La oficina de contabilidad brinda servicios de teneduría de libros, cumplimentación de declaraciones de impuestos y consultoría en relación con la aplicación de la normativa fiscal. En este caso, independientemente del volumen de ventas de servicios a personas físicas o agricultores a tanto alzado, la oficina de contabilidad está obligada a utilizar una caja registradora para todas las ventas.

Ejemplo 2.

La oficina de contabilidad brinda servicios para completar declaraciones de impuestos y calcular ingresos a inquilinos privados. En este caso, puede aprovechar la exención subjetiva y si no se supera el límite de 20.000 PLN en un año, no es necesario tener una caja registradora. Una oficina de contabilidad que realiza solo actividades de contabilidad y registro puede aprovechar la exención subjetiva en el campo de una caja registradora. Esta exención se basa en no exceder el valor de los servicios prestados a las personas físicas no dedicadas a la actividad económica ya los agricultores a tanto alzado. Cabe señalar que el límite de 20.000 PLN no incluye el valor de los servicios prestados a los empresarios. La cuestión de tener una caja registradora en una oficina de contabilidad está determinada por el alcance de los servicios prestados. Dependiendo de qué servicios específicos estemos tratando desde la oficina, las obligaciones de la oficina serán diferentes en el contexto de las disposiciones sobre la caja registradora.