Depreciación de un activo fijo donado: ¿es un costo para la empresa?

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Los activos fijos son un componente muy importante de los activos de la empresa. Por lo general, su compra está asociada a la necesidad de incurrir en gastos importantes. En la práctica económica, cada vez hay más situaciones en las que los activos fijos se donan al contribuyente, por ejemplo, por herencia. En tales casos, los contribuyentes se preguntan si la depreciación acumulada del activo fijo donado puede constituir un costo deducible de impuestos en la actividad comercial realizada.

Depreciación como costo deducible de impuestos

De conformidad con el art. 22 seg. 1 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, en adelante Ley PIT, los costos deducibles de impuestos son los costos incurridos para obtener ingresos o para mantener o asegurar la fuente de ingresos, con la excepción de los costos enumerados en el art. 23.

A la luz del art. 22 seg. 8 de la Ley PIT, los costos deducibles de impuestos son cancelaciones por el consumo de activos fijos e intangibles (cancelaciones de depreciación) realizadas solo de acuerdo con el Art. 22a-22o, teniendo en cuenta el Art. 23.

Las disposiciones del art. 22a párrafo. 1 de la Ley PIT, se deduce que están sujetos a depreciación, sujeto al Art. 22 c, propiedad o propiedad conjunta del contribuyente, adquirido o fabricado por su cuenta, completo y apto para su uso en la fecha de aceptación para su uso:

  1. estructuras, edificios y locales de propiedad separada,
  2. máquinas, dispositivos y medios de transporte,
  3. Otros elementos

- con un período de uso esperado superior a un año, utilizado por el contribuyente para los fines relacionados con su actividad comercial o puesto en uso sobre la base de un contrato de alquiler o arrendamiento o un contrato a que se refiere el art. 23A, párrafo 1, denominado activos fijos.

Por tanto, para ser considerado un activo fijo, un activo debe:

  • ser propiedad del contribuyente o ser propiedad conjunta del mismo,
  • ser adquirido o fabricado por su cuenta por el contribuyente,
  • estar completo y apto para su uso el día en que se acepta su uso,
  • su período de uso previsto debe exceder un año,
  • ser utilizado por el contribuyente para las necesidades relacionadas con el negocio o puesto en uso sobre la base de un contrato de arrendamiento o arrendamiento o un contrato especificado en el art. 23a punto 1 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

De conformidad con el art. 22 h del apartado 1. 1 punto 1 de la Ley PIT, las amortizaciones se realizan a partir del valor inicial de los activos fijos o intangibles, sujeto al Art. 22 k, a partir del primer mes siguiente al mes en que se inscribió en los registros (lista) dicha medida o valor, con sujeción al artículo 22. 22E, hasta fines de este mes, en que se constate la igualación de la suma de depreciaciones con su valor inicial o en que fueron puestos en liquidación, enajenación o su desabastecimiento; la suma de la depreciación también incluye las cancelaciones que, de acuerdo con el art. 23 seg. 1 no se consideran costos deducibles de impuestos.

Depreciación del activo fijo donado: cambios a principios de 2018

En la redacción vigente hasta el 31 de diciembre de 2017, el art. 23 seg. 1 punto 45a encendido. a) de la Ley PIT, no reconoció como costos deducibles de impuestos los castigos por depreciación del valor inicial de los activos fijos e intangibles adquiridos a título gratuito, excepto los adquiridos por herencia o donación, si:

  • esta adquisición no constituye un ingreso por la recepción gratuita de bienes o derechos, o
  • este ingreso está exento del impuesto sobre la renta o
  • esta adquisición constituye una renta sobre la que, de acuerdo con normativa separada, se abandonó la recaudación de impuestos.


Así, hasta finales de 2017, las amortizaciones efectuadas sobre los activos adquiridos mediante herencia o donación podrían considerarse costes deducibles de impuestos, si cumplieran las condiciones especificadas en la Ley.

En virtud de la ley de 27 de octubre de 2017 por la que se modifica la ley sobre el impuesto sobre la renta de las personas físicas, la ley sobre el impuesto sobre la renta de las sociedades y la ley sobre el impuesto sobre la renta a tanto alzado sobre determinados ingresos obtenidos por las personas físicas, ha habido cambios, entre otros, dentro del alcance del art. 23 seg. 1 punto 45a encendido. a) Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Como resultado de la nueva redacción de la provisión, a partir del 1 de enero de 2018, la depreciación acumulada del activo fijo e intangible donados no fue reconocida como costos deducibles de impuestos, si:

  • esta adquisición no constituye un ingreso por la recepción gratuita de bienes o derechos, o
  • este ingreso está exento del impuesto sobre la renta, o
  • dicha adquisición está exenta del impuesto sobre sucesiones y donaciones, o
  • esta adquisición constituye una renta sobre la que, de acuerdo con normativa separada, se abandonó la recaudación de impuestos.

Teniendo en cuenta lo anterior, el legislador decidió excluir de los costos deducibles las amortizaciones de los activos fijos adquiridos a título gratuito, incluidos los adquiridos por herencia o donación.

Depreciación del inmovilizado donado desde el 01/01/2019

El legislador señaló que las soluciones anteriores tienen un impacto negativo principalmente en las pequeñas empresas familiares. Con el fin de reparar las disposiciones de la modificación contenida en el acto que modifica, entre otras cosas, Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, que restauró - para las donaciones de inmovilizado recibidas después del 1 de enero de 2018 - la posibilidad de reconocer las amortizaciones de depreciaciones como un costo tributario.De acuerdo con las regulaciones anteriores, a partir del 1 de enero de 2019, la depreciación de un activo fijo donado aún puede considerarse un gasto fiscal. El contribuyente también tiene derecho a depreciar el inmovilizado recibido y reconocer las amortizaciones por depreciación de 2018 como gasto fiscal, de acuerdo con las normas vigentes hasta el 31 de diciembre de 2017.

Ejemplo 1.
En enero de 2018, el contribuyente recibió un activo fijo por valor de 50.000 PLN como donación. La adquisición de un activo fijo está exenta del impuesto sobre sucesiones y donaciones. Anteriormente, se depreciaba en la empresa del padre del empresario. El contribuyente concluyó acertadamente que no puede realizar amortizaciones por depreciación del activo fijo recibido en 2018. Las amortizaciones en la empresa se realizan mensualmente.

Debido al cambio de normativa, el emprendedor podrá depreciar, siempre que la medida no haya sido depreciada por completo por el padre del emprendedor. En este punto, conviene recordar que debido a la nueva normativa, la depreciación acumulada de un inmovilizado donado aún no puede calificarse como gasto fiscal si a esta adquisición se le aplicó la exención del impuesto sobre sucesiones y donaciones. Sin embargo, esta limitación no se aplicará a los activos fijos adquiridos mediante donación, si el donante realizó previamente amortizaciones por depreciación de activos fijos.

En resumen, a partir de principios de 2019, la depreciación acumulada del inmovilizado donado seguirá siendo un costo deducible de impuestos para el contribuyente, siempre que se cumplan las condiciones pertinentes.

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